En esta vivienda, el reto era el aprovechamiento de la superficie de una parcela pequeña, con unas condiciones urbanísticas que obligan a compactar la edificación para un programa tan completo como se proponía. Por este motivo, para dar movimiento a la vivienda, se ha realizado un juego de volúmenes con diferente altura de los petos y tratados con diversos tipos del mismo panel de recubrimiento con aislamiento adherido.
Cumple con el programa complejo de la propiedad al mismo tiempo que se acopla milimétricamente en una parcela de pequeñas dimensiones.
Se juega con los cambios de material, alturas de los diferentes volúmenes y uso de pérgolas para dar movimiento al edificio. Al final se consigue crear una sensación de mayor superficie cuando la planta no tiene más de 75 m2.